| 1 cuota de $33.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500,00 |
| 2 cuotas de $20.014,57 | Total $40.029,15 | |
| 3 cuotas de $13.896,91 | Total $41.690,75 | |
| 6 cuotas de $7.923,30 | Total $47.539,85 | |
| 9 cuotas de $5.892,27 | Total $53.030,50 | |
| 12 cuotas de $4.958,00 | Total $59.496,00 |
Las circunstancias vitales llevaron a Ambrose Bierce a adquirir muy joven el defecto ocular del cínico. A los veintiséis, empezó a dirigir en San Francisco el semanario News-Letter, donde firmaba como Town Crier (Pregonero) una columna donde con agudeza, lenguaje preciso y total desinhibición se ensañaba con los hipócritas y los canallas de la política local. En esa columna, nada menos que diez años antes de empezar a publicar (en otro semanario) las definiciones que más tarde conformarían el Diccionario del Diablo, escribe: «No usaré una sola expresión blasfema —fuera del deporte— si no me he enfadado por algo».
Este diccionario, construido a lo largo de más de treinta años, lleva hasta el extremo la misma filosofía cínico-humorística que ya empezó a profesar de joven. Catálogo implacable de fallas morales que corroen a los seres humanos, por sus páginas desfilan ejemplos diversos de inmoralidad, egomanía, hipocresía, avaricia, estupidez, falsedad, intolerancia, lascivia, gula, pereza, cobardía, envidia, orgullo, egoísmo.
