| 1 cuota de $22.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000,00 |
| 2 cuotas de $13.143,90 | Total $26.287,80 | |
| 3 cuotas de $9.126,33 | Total $27.379,00 | |
| 6 cuotas de $5.203,36 | Total $31.220,20 | |
| 9 cuotas de $3.869,55 | Total $34.826,00 | |
| 12 cuotas de $3.256,00 | Total $39.072,00 |
En tiempos en donde los ídolos son fugaces, Juan Manuel Strassburger saca a relucir la devoción por los pilares de su sabiduría. Pero no a cualquier precio. Como si cada palabra e imagen que encapsulan a esas obras y milagros que lo potenciaron –de Bruce Springsteen a Rosario Bléfari, de Andrés Calamaro a Francisco Bochatón– reestablecieran un hilo secreto y eterno. Con tono firme no exento de ternura, Tu ídolo es un ídolo es una plataforma ideal también para revisar el latido de una generación, esa que creció a la luz borrosa del grunge y los castigos meritocráticos del menemismo.
Así, arrancamos con un tramo contrafáctico –entre los sobresalientes se halla seguir a Tracy Chapman por las calles de Buenos Aires–, continúa con uno más personal –apoteosis riverplatense incluida–; y luego un intervalo celebrities con apostillas en torno al Hollywood local.
Los últimos dos capítulos encienden la mecha de la pasión. Entre un Juanse pletórico y la estela Pavement, entre Celeste Carballo y la impronta de la trilogía cinematográfica Antes del amanecer, Strassburger revisa el peso de esas influencias. Tu ídolo es un ídolo es la clave de entrada a un mundo sin fecha de vencimiento.
